Palabras del Dr. Servio Tulio Castaños Guzmán en el marco de la presentación de los aspirantes a fiscalizadores del Ministerio Público: Ética, Justicia y Servicio Público Featured

Saludamos y agradecemos la invitación que nos ha hecho la Rectora de esta prestigiosa Escuela Nacional del Ministerio Público, la Licda. Gladys Esther Sánchez Richiez; de igual forma a los miembros presentes en la mesa de honor, a todas y todos los aspirantes que ingresarán en este día al Programa de Capacitación Inicial que les habilitará para la función de Fiscalizadores y a todas las personas presentes en este auditorio.

 

Es un honor poder dirigirme a ustedes, sabiendo que en un futuro cercano comenzarán una carrera en la que tendrán en sus hombros el deber de representar al Estado y la sociedad en los tribunales penales de la República. Y para ello necesitarán demostrar que cuentan con una combinación balanceada de rasgos personales, capacidades intelectuales, conocimientos jurídicos y técnicos, mucho sentido común y sobre todo principios y valores que les permitan tener un ejercicio apegado a la moral y la ética en cada uno de sus actos.

 

De esta manera, el Ministerio Público y la sociedad podrán tener la seguridad de que quienes sean seleccionados tienen una alta capacidad de desarrollar un compromiso no solo por los próximos tres, cinco o diez años, sino para toda la vida.

 

De todos esos factores que he mencionado, ustedes ya han tenido la oportunidad de conocer en detalle lo que implica. Me han pedido que les dirija unas palabras sobre tres conceptos fundamentales, que son los de ética, justicia y servicio público, es decir, los tres pilares sobre los cuales sostendrán cada una de sus actuaciones a partir de este momento. Es importante recordar siempre las palabras del ilustre educador, poeta y pensador cubano, José Martí: ‘‘Sólo la moralidad de los individuos conserva el esplendor de las naciones. ’’

 

Estas palabras deben plasmarlas en el espíritu de su servicio al país. Aunque muchos quisieran pensarlo de este modo, el dilema ético no es un asunto idealista. Se trata de un concepto que permite transformar la propia estructura del Estado y fortalecer los valores y principios que rigen la actuación de cada uno de sus representantes.

 

La ética es la demostración idónea del carácter humano y el porvenir en valores de todo el conglomerado nacional. Tal como indica el profesor croata, Luka Brajnović, ‘‘la ética se encarga de estudiar los actos humanos (no los del hombre) en el estricto sentido de la palabra, es decir, más como una práctica que como una especulación teórica.’’[1]

 

Es en el terreno de la vida diaria donde cada acto de cada uno de nosotros debe expresar si su contenido está dirigido a garantizar la dignidad, el respeto a los derechos, el correcto funcionamiento de las instituciones y la convivencia pacífica, que son los mandatos fundamentales que todo servidor público tiene ante sí.

 

Cada una de estas esferas de la vida cotidiana no funciona de manera aislada, sino que todas están interconectadas por varios hilos. El primero de ellos es la justicia. Todo hecho de las personas o de las instituciones, tanto en la vida pública como privada, deben observar estos principios y es en el sistema de justicia donde se decidirá si el comportamiento de cada individuo es coherente o no con los mismos. Hoy vivimos momentos decisivos, que ponen en entredicho las bases de la seguridad, del acceso equitativo a los servicios, de la realización de los derechos consagrados en la Constitución y las leyes.

 

Otro hilo debe unir a los distintos elementos de la sociedad, es el de la ética. Esta tiene que ver primordialmente con los comportamientos que cada día tenemos que ejecutar en cada una de las esferas de la existencia: en la vida cotidiana, en los estudios, en el trabajo y en el caso de ustedes, en el ejercicio de una función pública en la que cada día, cada hora, cada minuto tendrán que decidir sobre lo que es correcto y lo que no.

 

En este país todos estamos amenazados por esta cultura que nos presiona para no actuar correctamente. Una cultura que cada día nos dice que la decisión no está entre lo moral y lo inmoral, sino entre lo que conviene o lo que es posible; entre el mirar para un lado y participar en el festín de los malos o actuar correctamente y abrir una caja de pandora que nos puede costar muy caro, no solo a nosotros, sino a nuestras familias y amistades.

 

Algunos proclaman que el comportamiento ético es una ilusión porque en el fondo cada ser humano es malo por naturaleza y que todos llevamos dentro el cáncer de la corrupción. Por eso las famosas frases como “quieres conocer a pedrito, dale un carguito”, o peor, “ese es honrado porque nunca ha manejado dinero”, nos van condicionando para que aceptemos pasivamente la creencia de que todo el mundo tiene su precio….

 

Y el tercer hilo es la idea del servicio público. La sociedad requiere de personas comprometidas con hacer realidad cada una de las funciones del Estado. El acceso a los servicios, el cumplimiento de las leyes, la protección de las personas, la garantía de que cada ser humano tendrá las condiciones adecuadas para el desarrollo máximo de sus capacidades y potencialidades, tiene que realizarse en un marco de la ética y la justicia.

 

Ustedes están entrando a un programa esencial del Estado, a cargo de la Procuraduría General de la República. Pasarán varios meses donde se pondrán a pruebas sus capacidades, competencias y rasgos, lo que definirá el destino de cada uno.

 

Por eso es el momento de que cada uno se vea a sí mismo como un profesional empoderado de sus funciones, comprometido con la misión que desempeñará, consciente de sus limitaciones y de sus fortalezas….

 

Nuestro país espera por ustedes. Deben saber que este es sólo el comienzo de un camino cargado de compromiso y dignidad. Es de admirar que tantas personas calificadas hayan asumido este reto.

 

Ha sido un honor dirigirme a ustedes y espero que estas palabras las hagan suyas, como una forma de motivación y línea directriz de su ejercicio.

 

Muchas gracias.

 

 

Servio Tulio Castaños Guzmán

Vicepresidente Ejecutivo FINJUS

 

30 de mayo del 2018.

 

 

 

 

 

 

 

[1] BRAJNOVIC, Luka. Deontología periodística. España. Editorial Universidad de Navarra. 1978. P.17.

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